martes, 19 de febrero de 2019

Templanza

Templanza: virtud que asegura el dominio de la voluntad sobre los instintos
Me gustaría tener esa virtud, no dejarme llevar por mis instintos, aguantar las envestidas de la vida con templanza (que gran palabra).

Me gustaría tener la fortaleza de no llorar cuando me gritan, me gustaría que nadie creyera que puede gritarme...

En esta sociedad somos muy dados a gritar, pero en lugar de aclara la comunicación, lo que conseguimos es romperla, porque que te griten es sin duda una agresión en toda regla.

Quien grita comunica que está a punto de perder el control por completo y que el otro debe medir sus acciones antes de continuar. El grito pretende anular al otro. Nace del miedo y de la carencia.
El grito agresivo pretende que el otro no se exprese, que no haya nada más que decir.


Hace tiempo me prometí que no iba a permitir nuca más que alguien me gritase, que no iba a volver a sentirme, pequeñita, maltratada, intimidada.

Tómalo como desees, pero nunca te atrevas a gritarme.


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martes, 12 de febrero de 2019

Pasear por la playa en invierno.


    Desde hace tiempo  mi mayor placer es pasear con Thor por la playa las mañana de invierno. Sentir la arena bajo los pies, el rugido bravo del mar y el frescor de la brisa marina. Adoro la sensación de los tímidos rayos de sol despertando sobre mi piel.

  Poder pasear por la playa en soledad es un gran privilegio, sentirme parte del mar y que el mar sea  a su vez una parte de mi.




A medida que van pasando las horas, empiezan aparecer compañeros de juegos para Thor, y me dejo envolver por ladridos, saltos y arena revuelta.




  Mas tarde,  empieza a llegar gente que hace del paseo por la playa su rutina diaria. Van dejando sobre la arena sus pensamientos, pesares  o alegrías, pero lo hacen con paso firme y veloz,  haciendo que me pregunte que peso cargan sus huellas profundas en la arena.










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domingo, 10 de febrero de 2019

Saltarse capítulos y volver a empezar.


El final del un libro debe ser el inicio de otro.






Aunque sientas el cansancio,
aunque el triunfo te abandone,
aunque el error te lastime,
aunque la traición te hiera,
aunque una ilusión se apague,
aunque el dolor queme tus ojos,
aunque ignoren tus esfuerzos,
aunque la incomprensión 
corte tu risa,
aunque todo parezca nada...
Vuelve a empezar.







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La casa de campo. Madrid.

La casa de campo ha ganado por goleada a todos los otros sitios visitados desde que llegue a Madrid, kilómetros de pradera y árboles, f...