Siempre cuentos.




Porque eres luz. Porque tú y yo somos cuentos, siempre lo hemos sido, desde que eras un bebé y te dormía leyendo, porque eso se convirtió en nuestra rutina mientras crecías, en el mejor momento del día. Porque soñábamos juntas con cada página y nunca nos bastaba. Porque lo echo mucho de menos...

Te has convertido en una ávida lectora y cada día escribes mejor, cuando te leo vibro, me emocionas... Hay muy poca gente que pueda emocionar Eva, no lo dejes nunca... Tienes un don, el don que tenía mi madre y que a mi se me escapó entre los dedos, estoy muy orgullosa de ti.

Gracias a los cuentos que me han dado tanto...



© Todos los derechos reservados.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La Pilara.

El diario de Ana Frank -La memoria del Holocausto - Eduardo Alonso

Mujercitas - Louisa May Alcott