miércoles, 4 de enero de 2017

Carta a los Reyes Magos.



Queridos Reyes Magos:

Ya ha pasado un año desde la última vez que os escribí, como pasa el tiempo… Estoy un poco triste, me parece que este año no os ha  debido parecer que  fui  buena, porque se os olvidaron muchas cosas de las que os pedí en la carta del año pasado. En este 2017 intentare hacerlo mejor.

Como cada año voy a empezar con muchos “gracias”, sé que suena un poco a “pelotilleo”… pero ahí van:

Gracias por la capacidad de ver lo más bonito con los ojos cerrados.

Gracias porque aunque las cosas se han puesto difíciles hemos salido  adelante, y aquí seguimos peleando.

Gracias por darme ese valor que me hizo falta en muchas ocasiones en estos meses.

Gracias por poner en mi camino personas buenas, que te ayudan y que te cuidan, en estos tiempos eso es verdadera magia.

Gracias porque  en este año he aprendido mucho; he aprendido a valorar  pequeñas cosas a las que antes no daba importancia como la independencia, he aprendido que no hay cosa más importante que la salud y la capacidad de valerse por uno mismo, me siento afortunada por poder hacerlo.

Gracias por los pensamientos positivos que se van arraigando en mi cabeza y me hacen sacar el lado bueno hasta de las cosas más malas, esa es una de las mayores fortunas que alguien puede poseer.

Gracias por darme la capacidad de disfrutar de la naturaleza, de los paseos por el campo con la familia, de los atardeceres, de las olas del mar, de los rayos de sol sobre la piel, de las montañas nevadas y de tener los medios para poder inmortalizar esos momentos y traerlos a casa.

Gracias por el  suspiro tranquilo  cada noche antes de dormir, al darme cuenta de que un día más ha  pasado  y en casa todos estamos bien.

 Gracias por Internet, por los libros,  por las fotos,  por el café caliente, por las largas duchas,   por las pelis en el sofá apretujados,  gracias por todas esas pequeñas  cosas que me hacen feliz cada día.

Me doy cuenta de que habéis sido muy generosos conmigo.

Queridos Reyes Magos  este año como todos, tengo mis “pequeñas” peticiones. Os las voy a enumerar y poner por orden de preferencia para que os resulte más fácil cargarlo todo en los camellos:

1º Salud para mí y para toda mi familia, y si tiene que venir algo que no podéis evitar,  medios y fuerza para combatirlo.

 2º Capacidad de resolución y valor, que sepa salir airosa  de las situaciones difíciles que me ponga por delante la vida.

3º Como lo de la primitiva lo llevo pidiendo desde los 3 años y nunca cuela, insisto en lo de las oportunidades laborales, por lo menos eso… oportunidades.

4º Imaginación, que siga creciendo….y poder  permitirme el lujo de pasarme mis momentillos soñando despierta.

Por este año lo dejo ahí, no es más feliz quien más tiene, sino quien menos necesita.
Espero tengáis buen viaje y un feliz año nuevo,  mi zapatilla estará donde siempre (si Thor no se la come), lo de las galletas va a ser misión imposible.


                                                               Besos.

                                                                                                                     Ángela.                   






                                                         © Todos los derechos reservados.
















Imagen de los reyes: www.Telemundo.com


viernes, 30 de diciembre de 2016

Carta a mi yo del pasado.



Hola Ángela,

Pienso en ti cada día y me tienes preocupada, te has equivocado mucho, te has precipitado, has tomado malas decisiones , pero eres humana no lo olvides, te equivocas como todo el mundo, debes aprender a  perdonarte.

Veras, no entiendo porque no hablas, porque no expresas tus preocupaciones, porque te sientes tan insegura, ¿a qué tienes tanto miedo?

Te sientes sola, pero no lo estás, hay mucha gente que te quiere y se preocupa por ti y no se lo pones nada fácil.

Sal de tu caparazón, habla, mira a los ojos, yo sé que eres valiente, pelea, lucha por lo que quieres, no dejes que te arrastre la corriente y el agua te lleve a su antojo  donde quiera. Coge los remos, el timón y dirige tu vida.

Estudia, yo sé que te cuesta, que no te concentras, que te distraes, pero esfuérzate, es la oportunidad que tienes para ser dueña de tu vida, no la dejes pasar, da igual lo que te cueste o lo sacrificado que sea, estudia.

Aprende a decir no, no dejes que te convenzan de que eres lo que no eres.

Huye de la gente que critica a los demás, y mucho menos dejes que te metan en sus guerras, nadie es tan bueno, ni tan malo, no juzgues.

Se siempre tu misma, acéptate y quiérete, no trates de ser otra persona, cada uno es como es, y tú con tus defectos, eres buena, cariñosa y responsable, que nadie te diga  lo contrario.

Discute, enfádate, grita, saca todo lo que llevas dentro, no dejes que una pequeña cosa que te molesta, vaya creciendo hasta hacerse una bola gigante que te dañe.

Los adultos también se equivocan, están frustrados o decepcionados con sus vidas, tal vez no recibieron cariño, tal vez nadie les dijo lo que hoy te digo yo a ti. Tú no tienes la culpa de las decisiones que tomaron o tomarán los demás, no tienes nada malo, el problema es suyo, no tuyo.

Cuida a tus amigas, da igual lo ocupada que estés, siempre hay tiempo para una llamada o un paseo, tú las necesitas a ellas y ellas te necesitan a ti. Es maravilloso tener a esa familia de amigos que tú eliges, estate siempre ahí para ellas y ellas estarán siempre ahí para ti.

Las decisiones que tomarás a lo largo de tu vida irán variando tu destino. Reflexiona, no te precipites, escribe pros y contras de todas las cosas y piensa bien cada paso que des, no te dejes llevar por lo que  todo el mundo  hace. Toma decisiones inteligentes, elige.

Cuida tus secretos, piensa bien en quien confías, no seas nunca esclava de tus palabras.

No te dañes, no te tortures, aprende a perdonar y perdonarte, no te castigues, elige  cada día al abrir los ojos, ser feliz.

Confía en ti y quiérete mucho, la vida tiene momentos muy duros, pero también tiene momentos muy felices, agárrate  a esa felicidad, recréate en esos momentos y no tengas miedo, todo irá bien.


Tu yo del futuro que te quiere mucho más de lo que tú te quieres ahora.



                                                                                             Ángela.








© Todos los derechos reservados.




miércoles, 28 de diciembre de 2016

Adiós 2016


Otro año más que se va. Año horrible…, un año para recordar, porque de lo malo es de lo que más se aprende.

 Cuando parece que nada más puede pasar, ocurren cosas  que te convencen de que al final no es imposible que me llegue a ver debajo de un puente algún día.

 Ha sido un año en el que me he convencido que el ser humano es miserable hasta la saciedad. No concibo cómo la gente se levanta por la mañana se mira al espejo y decide que va a hacer daño a los demás gratuitamente.

 Empecé el 2016 con mucha ilusión, como siempre, soy una soñadora…, siempre tengo grandes planes y muchos proyectos y creo que el año que empieza va a ser mi año, que todo va a cambiar, que ya  toca que la cosa mejore ¿Por qué no a mi esta vez?

 Ha sido una año de grandes dificultades económicas, en el que queda claro que da igual lo que te esfuerces, con la ilusión que hagas las cosas, porque siempre habrá alguien más joven, más guapo, más simpático y con más enchufe que tú, y llamas a centenares de puertas y escribes decenas de emails y siempre es no, no, no y no.

 Fotográficamente he perdido la ilusión, he pedido el perfeccionismo, la visión, se me ha olvidado todo lo que he aprendido en tantos años de dedicación.

Me han convencido de que no valgo para ser fotógrafa, que es una tontería, un capricho, que siempre va a haber alguien mejor, con más facilidad, que es una pérdida de tiempo, que no gaste energías en  tonterías de niña.

Lo que ellos no saben… o si, es que desde que no sueño, me cuesta encontrar un motivo para levantarme cada mañana de la cama.

Hace unos 2 meses que no toco las cámaras, no recuerdo haber estado tanto tiempo sin tener una en las manos. Y me quedan unos cuantos meses más sin poder hacer fotos por lo menos con la grande. No poder hacer lo que más te gusta en el mundo te deja sin rumbo...

Este año me he enfrentado dos veces al quirófano, la primera por una apendicitis, en la que todo salió bastante bien, pase una primera semana dura, pero me recupere rápido y sin problemas. Y la segunda hace poco más de 1 mes, en la que me hicieron una artrodesis en el cuello. Llevaba desde el 2008 con dolor de cuello, de cabeza, espalda y brazo derecho. Un dolor que me consumió, me limito y me quitó la alegría. Aun así seguí trabajando y peleando como siempre, hasta que llegó un momento que no lo podía soportar más y se decidió que la mejor opción era intervenir quirúrgicamente, una operación complicada, pero tampoco podía seguir así, si tome la decisión correcta o no el tiempo lo dirá. 

 Hace 2 años un inspector médico, me dijo  despues de 4 meses de baja laboral que mi cuello estaba perfectamente, que no tenía absolutamente nada y que a trabajar, (tengo 3 hernias en el cuello), ese día fue unos de los más humillantes de mi vida.  El trato que me dio ese hombre que no me conocía de nada... se dirigió a mí como si fuera una vaga cuentista que quería dedicar el tiempo a poner la barriga al sol, su falta de humanidad me dejó impactada, la cara de desprecio con la que me miraba... Pensar en tener que volver a pasar por eso me aterra.

Al final solo pudieron operarme de una de las hernias, porque si tocaban las 3  me dejarían totalmente rígida. Todavía estoy muy dolorida y tomando muchos analgésicos así que es pronto para saber hasta qué punto la operación ha merecido la pena. Lo único que  que ha mejorado a ciencia cierta es el brazo, he recuperado mucha fuerza.

Normalmente me crezco en las dificultades, no sé si es la adrenalina, pero sale una faceta mía desconocida, me vuelvo bromista, extrovertida, valiente, gracias a eso la estancia en el hospital fue bastante bien, en  reanimación estuve contenta, sobre todo de estar viva y poder mover brazos y piernas… y en los 4 días en el hospital me sobrepuse al dolor e hice todo lo que me dijeron y más.

El bajón vino después cuando llegue a casa, no por las limitaciones o el dolor, sino por la experiencia. Me sentí tan sola, tan indefensa, tan pequeña…

Entras a un quirófano desnuda, sola, lleno de gente desconocida, sientes frío, te pinchan, te hacen daño y te vas a entregar a un tipo al que con suerte has visto  un par de veces, que ni siquiera sabe cómo te llamas, tu historia, tu vida. No sabes si ese día habrá dormido bien, si habrá discutido con su mujer, si está cansado o quemado con su vida o con su trabajo, si está en esa sala por vocación, si confía en sí mismo… y tú te entregas a ciegas a él, a ese cirujano de cuyo nombre no te olvidarás nunca, puede que para bien o para mal.

Si hay algo que odio es depender de los demás, desde bien pequeña he sabido que iba a tener que arreglármelas yo sola. Y esa sensación con la que me quede de indefensión, de dependencia, me está pasando factura.

También me encontré gente muy buena, gente que sin apenas conocerte te aprieta la mano, te acaricia la frente y te reconforta y vuelves a confiar un poco en la bondad del ser humano, a esa gente, a esos ángeles que con un solo gesto te hacen sentir persona, gracias.

En estos meses me he  encerrado en mi cascarón más que nunca, aquí dentro estoy segura y nadie puede hacerme daño, estoy bien aquí dentro.

El 2017 me va a traer una nueva operación, esta vez un ajustillo sin importancia, pero ya se sabe que no hay 2 sin 3. 

 Espero que el año nuevo me dé fuerzas para seguir peleando y que todo este año se quede en una anécdota, que vuelva a encontrarme a mí misma, mi ilusión, que vuelva a soñar y que todo el mundo pueda ser feliz, sin para eso socavar la autoestima del que está a su lado.

Y se supone que como cada fin de año debería elegir una foto, mi foto del 2016, me quedo con estas dos. Mi vida...






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domingo, 30 de octubre de 2016

domingo, 23 de octubre de 2016

Instagram





 Como ya he dicho en más de una ocasión Instagram me tiene enamorada y voy a contaros un poco el porqué.
  
 Aunque llevo registrada desde el 2012, es de desde hace solo  unos pocos meses que he descubierto lo que es verdaderamente Instagram.

 Me gusta la forma en la que se ven las fotos; sin distracciones y  estoy aprendiendo a exprimirla también como herramienta de marketing.

He descubierto conceptos nuevos de fotografía como el Flatlay, la magia con la que se disponen objetos sobre una sábana blanca, disparan con el móvil y voila fotón.

Video ejemplo Flatlay

Sigo a gente que con una simple taza de café hace maravillas.

 Me encantan las cuentas que son fieles a un tema como puede ser un color, un objeto o un filtro.

Vuelvo a pasarme horas viendo fotos, alucino con esa gente que hace fotos en cualquier sitio, que tienen esa habilidad para sacar una imagen bonita de cualquier momento, que tienen esa mirada despierta.

 Pero lo más importante es que he redescubierto la fotografía, me he olvidado de la foto perfecta, de las reglas... y vuelvo a apreciar momentos y es una gran liberación.

 Instagram es una fuente constante de inspiración y no he dejado ni un solo día de aprender cosas nuevas de esa gente que comparte su fotografías, su vida.

 Os recuerdo que este es Mi instagram y así ha sido mi semana.


























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jueves, 13 de octubre de 2016

Pensamiento positivo.


  Me está dando muy fuerte con el pensamiento positivo, sobre todo desde que leí por ahí que los que escribimos, leemos y compartimos pensamientos positivos somos menos inteligentes que la media...



- Las oportunidades no llegan, las creas.

- No puedo cambiar la dirección del viento, pero puedo ajustar las velas para alcanzar mi destino.

- Uno no puede consentir arrastrarse cuando siente impulso de volar.

- Si el viento no sirve, usa los remos.

- El éxito es lo que sucede, cuando sobrevives a tus fracasos.

- Cada gran sueño empieza con un gran soñador.

- Juega tu juego a tu manera y asegurate de convertirte en el mejor.

- El trabajo duro vence al talento cuando el talento no trabaja duro.

- La gente que esta lo suficientemente loca para pensar que puede cambiar el mundo son los que lo hacen. 

- ¡SIGAN HAMBRIENTOS, SIGAN ALOCADOS¡

Estos son algunos ejemplos de cosas que me digo cada mañana, me hacen bien... ya se sabe cuanto mas tonto mas feliz.

Y esta ha sido mi semana en Instagram.

























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